¿Cómo incentivar la toma de decisiones en el grupo?
Las personas que lideran grupos deben ser capaces de crear el
entorno adecuado para que sea el grupo el que de manera natural sea apto de
tomar decisiones, pero muchas veces es muy difícil conseguir esto, lo que trae
como consecuencia una fuente de ineficiencia, pérdida de confianza
hacia ti y del propio equipo, y sobre todo puede impactar negativamente en
la iniciativa del equipo y las ganas de mejorar.
Existen CINCO estrategias para estimular la toma de decisiones grupales de forma más efectiva:
UN GRUPO
PEQUEÑO: Los grupos con siete o más integrantes
son más susceptibles al sesgo de confirmación, que es la tendencia de que los
miembros evalúen la información en una forma que sea consistente con sus
creencias preexistentes. Al mantener al grupo entre tres y cinco personas, se puede reducir el riesgo potencial de sesgo
UN GRUPO HETEROGÉNEO : Los
grupos compuestos de individuos con opiniones y creencias homogéneas tienen
una mayor tendencia a la toma de decisiones sesgada. Los equipos heterogéneos,
que tienen puntos de vista potencialmente opuestos, a menudo contrarrestan los
sesgos con mayor eficiencia.
UN
DISIDENTE : Una forma de contrarrestar las
indeseables tendencias sesgadas en los equipos consiste en designar a un
“abogado del diablo.” Esta persona tiene la tarea de actuar como una fuerza en
contra del consenso del grupo. Para grupos de siete o más integrantes, asigne
al menos dos abogados del diablo.
OPINIONES INDEPENDIENTES : Para sacar el máximo provecho a las capacidades
diversas de su equipo, recomendamos reunir opiniones individuales antes de que
las personas compartan sus pensamientos con el resto del grupo. Puede pedirles
a los miembros del equipo que graben sus ideas de forma independiente y anónima
en un documento compartido, por ejemplo. Después pídale al grupo que evalúe las
ideas propuestas, una vez más, de forma independiente y anónima.
ESPACIO
SEGURO : Si quiere que las personas compartan sus opiniones,
necesitan sentir que pueden hablar sin miedo a represalias. Hay tres elementos
básicos que son necesarios para crear un espacio seguro. Primero, enfoque la
retroalimentación en la decisión, no en el individuo. Segundo, exprese los
comentarios como una sugerencia, no como una orden. Tercero, exprese la
retroalimentación en una forma que muestre que usted aprecia a los individuos
que trabajan hacia su meta conjunta.
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