El Liderazgo. ¿Cómo implementar la motivación en el equipo?

¿Cómo implementar la motivación en el equipo?




Algunas de las prácticas más habituales para elevar la satisfacción y motivación de los empleados son la creación de grupos de trabajo y el fomento de dinámicas grupales la apuesta firme por la cooperación mundial (chats, blogs, páginas corporativas muy útil cuando alguno de los miembros del equipo trabaja a distancia, promover actividades fuera del ámbito laboral o, por ejemplo, habilitar una zona de ocio y descanso en la que los profesionales puedan distenderse tranquilamente.          

En los últimos años se ha puesto de moda hablar sobre la motivación laboral, sobre todo, tras comprobar con distintas experiencias los beneficios que se obtienen con este recurso relacionado con la inteligencia emocional.

La motivación es más efectiva si parte de una figura de liderazgo fuerte, carismática, y hasta inspiradora. En todos los grupos de trabajo es recomendable que haya un líder pendiente de todos sus integrantes, de guiarles, de ayudarles, de garantizar un buen ambiente laboral... Los expertos en inteligencia emocional aseguran que un grupo motivado obtiene mejores resultados que los que no lo están.

Claves para el estímulo positivo

¿Y esto cómo se logra? Existen técnicas de liderazgo aplicables en diferentes campos, a las cuales pueden recurrir los líderes para conseguir que sus profesionales estén satisfechos con su puesto, sientan como suyos los valores de la empresa y se impliquen totalmente en la consecución de los fines marcados. Veamos cuáles son los principales:

Confianza y seguridad

Un líder fuerte debe generar confianza y seguridad en su equipo de trabajo. Para ello, es importante que defina de manera clara a cada empleado su rol en la empresa, los objetivos que ha de lograr y los pasos que ha de seguir para su consecución. Tiene que facilitarle, además, todas las herramientas y recursos que necesiten en el desempeño de su actividad.

Inteligencia emocional

Las técnicas de liderazgo motivacional están basadas en el concepto de inteligencia emocional, por lo que el componente humano tiene un peso primordial. Cada persona es diferente y tiene sus propias circunstancias y experiencias vitales. Un buen líder debe conocer a todos los miembros de su equipo y mantener una relación de empatía con ellos. Esta relación de cercanía le ayudará a saber cómo obtener el mejor rendimiento de cada uno de ellos, tanto de manera individual, como grupal.

Trabajo en equipo

Un grupo de trabajo integrado garantiza la productividad y la consecución de los objetivos empresariales marcados. Aunque existan funciones que puedan realizarse de manera individual, debe haber una cohesión entre todos los integrantes del equipo para que puedan prestarse ayuda en cualquier momento y para no desconectarse de la meta final común. El líder del grupo debe establecer puentes de comunicación entre los miembros del grupo en todos los procesos de los proyectos que desarrollan.

Ambiente laboral sano

Es necesario procurar un ambiente laboral positivo, que propicie que los empleados se sientan cómodos y concentrados en su labor. Los componentes de un equipo no tienen por qué ser amigos, pero sí debe existir una buena convivencia. Si se producen conflictos entre compañeros, hay que escuchar a las partes sin tomar partido y fomentar el diálogo para resolver el problema. También es importante evitar cualquier situación de acoso laboral Se puede recurrir a herramientas como dinámicas de integración grupal para favorecer el trabajo común.

Comunicación

Debe existir en todo momento una comunicación fluida entre el director de un equipo y sus empleados. Estos últimos deben sentir que pueden expresarse libremente y que serán escuchados. La medida forma parte del concepto “gestión inteligente de las emociones” y se considera que además de favorecer la motivación y la implicación en el proyecto empresarial, ayuda al crecimiento personal y profesional del empleado.

Reconocimiento

Reconocer el trabajo bien hecho de los empleados también es un buen instrumento para lograr su compromiso con la empresa. Se sentirán valorados y con ganas de seguir demostrando su capacidad.

Retar a los trabajadores

Proponer retos a los grupos de trabajo es un incentivo para que sus integrantes se superen y den los mejor de sí mismos. Esta técnica se complementa con la delegación en los trabajadores de aspectos relevantes en los distintos proyectos en los que están inmersos. Se consigue así una mayor implicación a la hora de alcanzar los objetivos empresariales deseados.

Conciliación familiar

Ofrecer una jornada laboral flexible puede ayudar a lograr profesionales comprometidos. Un trabajador concentrará sus fuerzas y atención en las horas que debe cumplir, si después sabe que puede disponer de tiempo para dedicar a su familia.

 




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